martes, 28 de enero de 2014

El despertar del vampiro






IV.3
EL DESPERTAR DEL VAMPIRO







EPSTEIN, La caída de la Casa Usher, 1928


Esta luz es el espejo común de todos los pensamientos y todas las formas, preserva las imágenes de todo lo que ha sido, los reflejos de mundos pasados, y por analogía, los bocetos del mundo por venir.
La clave de los misterios. Eliphas Levi, 1859





1. Theda Bara

3.1. Un nuevo culto
El nuevo arte nació ya con su aureola de mito, con una zona radiante y otra oscura. La época del silent movie se cubre de negros velos; olvidada, horadada de pérdidas irremediables, de empolvados fantasmas, de historias inconfesables y estrellas al borde del acantilado. Se cubre tan enigmática como la primera mujer vampiro del cine, Theda Bara, cuya identidad y ascendencia aún hoy resultan dudosas.
Comenzó llamándose Teodosia Coppet en el teatro, para luego convertirse en Theda Bara (juego de palabras con los términos <<arab death>>, parece ser por sugerencia de los cerebros de la Fox)1. Theda Nunca interpretó al monstruo mítico que todos conocemos, pero sí supo rodearse de un resolutivo marketing, que lanzó su belleza plutoniana por carteles y pantallas. De todos sus filmes sólo nos queda uno, quizá insuficiente para conocer el carácter general de sus puestas en escena, - seguramente ingenuas-. Sí nos quedan esas fotos donde nos mira desafiante, semidesnuda y ataviada con los esqueletos de sus amantes muertos, remedo perfecto que alienta una ancestral tradición iconográfica de lamias y gorgonas (figs. 1, 2, 7).


2. Theda Bara


Mujer culta y amante de la buena vida, Theda se retiró muy pronto del cine con su marido, el director Charles Brabin, a su ostentosa mansión de Hollywood, cuando ya la fama de sus personajes le pasaba factura (fig.3). En esta imagen la vemos en el cartel promocional de la película Meeting Theda Bara, de 1918, con los cómicos Mutt and Jeff. Casi siempre, el agotamiento de un personaje en cine llevará a éste a la parodia, y ni el género de vampiros podría librarse de ello. La primera en descubrirlo fue la mismísima Theda Bara.

      3. FISHER, Bud, Meeting Theda Bara, Cartel promocional,1918


Safo, Cleopatra, Margarita Gautier, Carmen, Salomé, fueron algunos de los papeles que forjaron el mito de Theda, y pusieron la piedra angular de las futuras diosas del Lado Oscuro. Tras ella surgiría un tipo de actriz especializada en ese arquetipo de vamp que todos conocemos y tan querido para la industria, contrapuesto a las virginales trenzas de Mary Pickford y sus secuaces. Louise Brooks, Joan Crawford, Greta Garbo, Pola Negri, Ruan Lingyu, Barbara LaMarr, Gloria Swason, Marlene Dietrich, Nazimova… son algunas de las vamps de vidas azarosas que alcanzaron el triunfo y posterior caída en el recién nacido medio cinematográfico; mujeres marcadas por el signo de la fatalidad dentro y fuera de las pantallas.


4. De izquierda a derecha: Alla Nazimova, Pola Negri, Ruan Lingyu, Greta Garbo, Barbara Lamarr, y Gloria Swanson

Todas llevan algo de este prototipo primigenio, de esa primera edad de los sueños donde pesa más el mito que la historia, y el halo de la fama que la verdad. La mayoría de estas vamps del silent movie vivieron tan intensamente como las protagonistas de sus películas, rodeadas de un nimbo de promiscuidad y un modo de vida destructivos (fig.4).

El cine no hizo sino promocionar la imagen estetizante de esa femme fatale forjada durante el anterior siglo y transponerla al celuloide, pero alzándola a un pedestal cuadrado hecho de luz, la luz de las pantallas. Contrapuesta a su eterna rival, la huerfanita de las cándidas trenzas, Medusa volvía a reinventarse en el nuevo medio, en plena crisis colonial de un mundo cada vez más “deshumanizado” y cuya estructura algunos librepensadores y artistas pretendían reedificar desde los cimientos.

3.2. Musidora y Les vampires
En medio de la Gran Guerra, Feuillade había sido dado de baja por razones médicas, y sus técnicos estaban prestando servicio, por lo que se volcó a la filmación de un serial con actores de poca experiencia y en el marco de las calles de París (ante la imposibilidad de filmar en estudios). Les vampires (1915) son una organización criminal cuyo jefe, el Gran Vampiro, pone continuamente en apuros a las fuerzas del orden. El rodaje de Les vampires estuvo lleno de carencias, improvisaciones y sobresaltos, lo que se traslucirá en su impredecibilidad narrativa. Personajes desaparecían súbitamente y eran restituidos por otros; a veces porque algún actor debía regresar al frente, o, como le sucedió al que interpretaba al Gran Vampiro (Jean Ayme), llegó un día muy tarde al rodaje, hallándose con que su personaje había sido <<muerto>>. La forma de trabajar habitual era, pues, recurriendo a la improvisación, de ahí el continuo recital de trucos, giros dramáticos y efectos rudimentarios, pero cuyo visionado actual nos hace verlos llenos de encanto. A todo esto hay que agregar la presencia sugerente de Irma Vep (Musidora), voluptuosa e inmoral, personaje de culto para los frikis del séptimo arte.

                                                                          5. Feuillade, Los vampiros, 1915
Musidora era el pseudónimo de Jeanne Roques, la sicalíptica actriz que , atraída por el exotismo, viajó a España y se enamoró del matador Antonio Cañero. Filmó varias películas de temática taurina y fue pintada por Romero de Torres (fig. 8) antes de volver a Francia. En la imagen 5 no vemos a Musidora, sino a otra actriz interpretando a la danzarina Marta Koutiloff. Antológica es la aparición operística del vampiro2 batiendo sus alas en el escenario, recordándonos un cuadro de Penot, siendo de las primeras veces que en el cine aparece la identificación del vampiro con un murciélago humano. Salen por fin estos vampiros del mundo literario y se encarnan como imágenes sobredimensionadas en el nuevo arte del Cine, llevando el pavor a los corazones mortales. Estamos en los inicios de un nuevo arte, y más que de arte habría que hablar de un nuevo culto, en un momento en que el cine <<no pretende>> sino que <<crece>> y se expande, a la vez que su fascinación. Se extiende su misterio como un reguero oscuro, llegando a todos los rincones del planeta. Y eso es lo que son los seres del celuloide: efigies de un torvo gris gigante, genios salidos de un vaho, de una pirámide luminosa adornada por el clave del nikcelodeon, seductores fantasmas que buscan, como Dyonisos, o Drácula, acólitos de su nuevo culto. Y en este nuevo culto tendría un puesto de honor la imagen del Mal. Muy pronto, el vampiro abrirá su ataúd y contemplará su primer amanecer en la sala del cinematógrafo tras el sueño de los siglos.


7. Theda Bara



8. ROMERO DE TORRES, Julio, Musidora, 1920

1 DE GROAT, Greta. Unsung divas of the silent screen. 2001. [On line] http://www.stanford.edu/-gdegroat . Obtenido el 20 de octubre de 2005.

2 Especifiquemos que el vampiro de este episodio de la saga de Feuidalle es en el film un personaje de una representación teatral, no un vampiro sobrenatural; pero valga el ejemplo y valga también el honor de aparecer por vez primera con tal atuendo.

viernes, 20 de septiembre de 2013

QUIZASÍ Y QUIZANO: OTOÑO. SAINETE CÓMICO




QUIZASÍ y QUIZANO:

OTOÑO

Los mismos personajes con un smarthphone enorme con diferentes luces y sonidos, que se activan rítmicamente durante la danza. Es un juguete. En éste luce brillante el signo parecido al whatssap. Las imágenes que se describen se proyectan en la pared.
QUIZANO lleva tres gatas de peluche en un cesto y QUIZASÍ un mandil y mesita con una cazuela metálica que remueve con un cucharón de vez en cuando.

QUIZASÍ.      Qué tal, Quizasí?
QUIZANO.    ¡Quizano! Un mes que no entrabas.
QUIZASÍ.      Es que ando de mudanza. Ya ves, estoy que no paro. ¿Podrías hacerme un favor?
QUIZANO.    Disculpa un minuto,  amor, que dé de comer a mis gatas.
QUIZASÍ.      Qué preciosas son tus gatas. En casa de mi amigo Juan, me enamoré de la suya. Carmencita se llamaba.Parecía un cuadro abstracto, con sus manchitas marrones. ¡Vamos, un Pollock con patas!
QUIZANO.     Pues adopta.
QUIZASÍ.       No tengo ni lugar ni  tiempo. Aunque lo haría  si pudiera.
QUIZANO.     ¿Y qué nombre le pondrías?
QUIZASÍ.       No sé, un nombre infernal. Quizá Belcebú. O quizás Parca.
QUIZANO.     No, ¡Parca no!
QUIZASÍ.       ¿Por qué?
QUIZANO.     Peyorativo. Una gata… se merece un nombre de diosa.
QUIZASÍ.       Las parcas eran tres diosas.
QUIZANO.     Vale, ¿cuál era el favor?
QUIZASÍ.       Tengo que limpiar un sofá,  ¿qué puedes recomendarme?
QUIZANO.     Para eso, un aspirador. Te recomiendo Ultraone.
QUIZASÍ.      ¿Qué  es?
QUIZANO.     La más potente y más bella. La reina de las aspiradoras. Mira:
(Pone un imagen de la aspiradora) la joya de mi colección.



QUIZASÍ.        De tu colección?
QUIZANO.      Si, más de treinta. Las guardo en una bodega, de los años 60 a la fecha. Treinta aspiradoras como treinta soles.
QUIZASÍ.        Increíble, Quizasí…Venga, seguimos: Erinnia.
QUIZANO:      Y dale con las deidades oscuras. Terpsícore.
QUIZASÍ.        Bien: Afrodita
QUIZANO.      Ése es precioso.
QUIZASÍ.        Parvati, Euryale, Kali…
QUIZANO.      Agnetta, Frida, Silvie.
QUIZASÍ.        Justine, Wanda, Malenka.
QUIZANO.      Musidora, Araceli, Renata.
QUIZASÍ.        Beatrice, Calypso, Escila.
QUIZANO.      Eleonora…
QUIZASÍ.        ¡Lilith!
QUIZANO.      ¡Ese me gusta! ¡Gata infernal!
QUIZASÍ.         Carmilla. Mircalla. Millarca.
QUIZANO.      Incluso vampira y lesbiana… Marika, ¡Eloyse…!
QUIZASÍ.        ¡Willnelia…! Me encanta Willnelia.
QUIZANO.      Es que eres muy maricón.
QUIZASÍ.         Véase El abominable Dr. Phibes.
QUIZANO.       Necesitas una docena de gatas. Jajajaja.
QUIZASÍ.        ¿Tú crees? Las malas son mi especialidad.
QUIZANO       ¿Las malas? Jajajajajaj. Mira que es fácil tener una gata mala. Yo tuve una, Giulia. Las manos hechas trizas te dejaba. Era temible. Una fiera. Qué carácter tan salvaje. Quince años duró y nunca llegó a amansarse. Pero me quería a su manera.
QUIZASÍ.        Lysístrata, Calíope, Desdémona.
QUIZANO.      Qué bien suenan los nombres esdrújulos.
QUIZASÍ.        Eurínome, Anfítrite, Wandesa…
QUIZANO.      ¿Eh? ¿Wandesa?
QUIZASÍ.         (Recalcando las esdrújulas) Wandesa Dárvula de Nádasdy
QUIZANO.       ...La noche de Walpurgis… 
LOS DOS.        ¡Patty!
QUIZANO.       Olivia, Modesty, Barbarella.
QUIZASÍ.         Victoria-Alicia…Rosario-Eugenia, Marie-Chantall…
QUIZANO.       Beatrice-Alexandra, Yolanda-Isabel, Claudine-Henrietta.
QUIZASÍ.         Mari-Carmen, Mari-Puri, Bloody-Mary…
QUIZANO.       Grrrr. ¡Bloody- Mary  no! No, no, no.... No es apropiado para gata. Un pavo mamarracho de Marbella le ha puesto a su gata Moet… y al gato ¡Chandon!
QUIZASÍ.         Son gatos de alto copete.
QUIZANO.       Los gatos de un mamarracho.
QUIZASÍ.         Las bestias no entienden de clases sociales, ni de ideologías.
QUISANO.       Mis gatas sí. Son "quizasístas". Eligen la mano que las alimenta.
QUIZASÍ.         Sí que son listas. A eso le llamo "tener conciencia". Me sé de algunos que aún siguen votando a sus maltratadores.
QUIZANO.       ¿Qué te creías, que el ser humano posee inteligencia? 
QUIZASÍ.         No. A la autodestrucción va. Derechito... ¡Huyamos a Gatilandia! En su república  no hay sacerdotes, ni clase política, ni vigilantes.
QUIZANO.       A ver, Don Utópico, sigue la lista...Sheila, Christine, Cleopatra, .
QUIZASÍ.         Nise, Amarilis, Violante.
QUIZANO.       Analía, Prudence, Dauphyne.
QUIZASÍ.         Tristana, Turandot, Glenda.
QUIZANO.       Berenice. Ligeia. Morella.
QUIZASÍ.         Pétula. Winona. Amanda.
QUIZANO.       Asumpta, Evelinne, Georgia…
QUIZASÍ.        (Pausa. le da un sorbo a la sopa) La verdad, ahora me resultaría difícil elegir... Si tuviera gata alguna vez, claro.
QUIZANO.      Hoy ví en las calles un siamés. En los huesos iba, de puro flaco. ¡Qué desconsiderada, la gente, que ni le daba de comer! Je deviens un misantrope convençu.
QUIZASÍ.        ¡No lo vayas a recoger, tú solo dale comida, Hada de las Aspiradoras!
(Se escucha un maullido en off)
QUIZANO.      (Reaccionando al maullido y mirando, inquieto, a un lateral) Ay. Bueno, tengo que salir. Quizano, seguimos hablando...
QUIZASÍ.         Bien, bien. Y yo me voy a comer algo, Quizasí, ¡hasta luego! Chao.
(Salen  lo dos. QUIZASÍ recoge el cesto de gatos y QUIZANO saca la olla de escena)




jueves, 12 de septiembre de 2013

OBITUARIO. Diálogo







DRAMATIS PERSONAE

ALBERTO
JOSE

(Dormitorio en penumbra. Una cama en medio con un hombre desnudo, boca abajo. Al fondo, una mesa con un ordenador portátil. De un extremo sale otro hombre desnudo, secándose con una toalla).


JOSE. Bueno, esto es ya otra cosa (Va hacia Alberto y le besa la espalda). Mmmh... Qué espalda tan bonita. ¡Adoro las pecas! Podría besarlas una por una...


ALBERTO.¿ Te gustan? Todas para tí. Mmmh (JOSE le abraza).


JOSE. ¿Sabes? El caso es que creo que nos conocemos...


ALBERTO. Yo también creo, de vista... Pero nunca hemos hablado. Hasta que me pinchaste en esa web.


JOSE. Claro, tú eres amigo de Mario. ¿Sabes quién digo?


ALBERTO. ¡Sí! Mario. Nos conocemos desde hace años.


JOSE. Yo, desde hace más de treinta.


ALBERTO. Yo, desde los años ochenta.


JOSE.  Él me llevó al primer sitio de ambiente. Jajajaj.


ALBERTO. Con él fui a mi primera orgía. Jajajajaja


JOSE. (Pausa) Ah... Ehm... Pues se ha casado hace poco, con un chico brasileño.


ALBERTO. Bastante más joven que él...lo vi en las redes.


JOSE. Sí. Estuve el mes pasado en su boda. Espero que le vaya bien.


ALBERTO. Pues siguen de luna de miel.


 JOSE. Sí, no paran de colgar fotos.


ALBERTO. (Pausa) Entonces, él y Saúl...Lo dejaron... (JOSE le mira en silencio) Era una relación tormentosa.


JOSE. ¿Pero no lo sabes?(Pausa) Saúl murió.


ALBERTO. Espera, espera... ¿Saúl? ¿El chico de Gibraltar? Que tenía dos afganos...


JOSE. Sí. sí... Saúl...


ALBERTO. ¿Qué me dices? Pero, ¿cómo?


JOSE. En su casa. Venían de tomar unas copas. Se dejaron las llaves dentro. Saúl intentó subirse al balcón y cayó desde el segundo piso.


ALBERTO. ¿Desde el segundo piso?


JOSE. Cayó mal. Tuvo mala suerte. Se partió el cuello. Iban bebidos...


ALBERTO. ¡Dios mío de mi vida! Saúl... No puede ser... Ay...


JOSE. Si llego a saber que te iba a afectar tanto, no te digo nada.


ALBERTO.  (Pausa) Fuimos amantes un tiempo, durante una de las separaciones de Mario. Qué bonito era... Era un niño. Simpático, adorable, precioso... ¡Maldita sea!


JOSE. Sí... Maldito destino.


ALBERTO. Maldito y despiadado. Aún le veo  paseando sus dos perros por la Plaza. ¡Mierda!...


JOSE. (Pausa) Murió hace más de un año.


ALBERTO. Su perfil está todavía en internet. Hace menos de un mes que lo vi... (Pausa) Perdona. Me parece tan fuerte...


JOSE. Lo siento, Alberto, lo siento de verdad.


ALBERTO. Ya está. No te preocupes (Se abrazan) ¿Sabes? No es la primera vez que me pasa.


JOSE. ¿El qué?


ALBERTO. Por vivir fuera. Perder a alguien y enterarme después de mucho tiempo.


JOSE. De todos modos, sabes que Mario es muy discreto.


ALBERTO. Sí... Pero ya me ha ocurrido varias veces. Primero, mi fisioterapruta, Francisco, luego, Arturo, el director del coro, mi amigo Jesús, de Granada... Y ahora, Saúl (Pausa). Morir se está volviendo otra cosa. Ya no es la tierra, ni el cementerio. No son ni huesos ni cráneos, ni lápidas. Es una imagen en la red. O un mensaje en tu teléfono: "El número no existe"...No es polvo, ni cenizas. Saúl ya no está, pero su imagen sigue colgada en el ciberespacio. A lo mejor para siempre....


JOSE. Así es el mundo en que ahora vivimos.


ALBERTO. Creemos tener acceso a cualquier tipo de conocimiento, a todo tipo de noticias con solo apretar un botón... Pero lo cierto es que el mundo real es lo único  que existe, con su vitalidad inmediata. El resto son imágenes, fantasmas...


JOSE. Ha sido una pena, la verdad...


ALBERTO. Estuvimos tan cerca...


JOSE. Bueno, Alberto. Me voy a ir yendo... (Cogiendo su ropa, comienza a ponérsela. Al cabo, se detiene) ¿Realmente era tan fuerte tu relación con Saúl?


ALBERTO. No. No por su parte.


JOSE. Aah...


ALBERTO. Apenas nos vimos tres veces. Pero verás...(Se acerca a JOSE y le coge el rostro, cariñoso).


JOSE. ¿Qué


ALBERTO. Yo sigo enamorado de todos mis novios.


JOSE. ¿En serio?


ALBERTO. Por efímeros que hayan sido.


JOSE. ¿De todos? Jeje...


ALBERTO. Todos los amores llevan dentro un pedacito de eternidad.


JOSE. ¿Nosotros también?


ALBERTO. ¡Claro! Aunque nunca volvamos a vernos. Siempre que perdure este momento en nuestra memoria.


JOSE. Siento no haber funcionado... Estaba tan nervioso...


ALBERTO. No lo decía por eso, hombre.


JOSE. Acabo de salir de una relación de dieciséis años.


ALBERTO. Deberías ir a un sexólogo.


JOSE. ¿Tú crees?


ALBERTO. Sí.


JOSE. No lo había pensado.


ALBERTO. Deberías ir. Yo tuve un problema parecido, y me sacó del apuro.


JOSE. (Vistiéndose) Bueno, Alberto, ya sabes dónde encontrarme. Tienes mi teléfono. ¿Decías que estabas aquí hasta Septiembre, verdad?


ALBERTO. Sí. Vuelvo al trabajo. La vaca es de donde pace.


JOSE. Bueno, que tengas una feliz vuelta (Le besa).


ALBERTO. Quedan aún dos semanas.


JOSE. ¡Vale! Te llamaré. Adiós (Sale).


(ALBERTO se levanta y enciende el portátil. Coge un cigarro y conecta la música. Después de entrar en el buscador, aparece proyectada la imagen de un  joven de rostro sonriente. ALBERTO va picando varias fotos del mismo)


 ALBERTO. Saúl... Te añoro tanto...que iría ciego a buscarte, allá donde estés. Incluso a la Nada.

martes, 27 de agosto de 2013

Quizasi y Quizano VERANO


Quizasí  y Quizano
DANZA CON MÁSCARAS
(Ambos, desnudos, llevan un disfraz que podría ser un ordenador a modo de flotador de playa, y en la mano una máscara de varilla que visualiza el fragmento de cuerpo o rostro similar a la foto de una web de contactos. Danzan todo el rato, como un cortejo amoroso entre dos raros pájaros. Una Luna llena sirve de fondo)

VERANO

Quizano. ¡Buenas noches!
Quizasi- Hola, chulo
Quizano- Ya me llegaron la fotos
Quizasi- ¿Y qué tal, amor?
Quizano-  Fascinado.
Quizasi- ¿Ah, sí? ¿ Por qué?
Quizano- Por tu culo soberano, al sol.
Quizasi- Pues todo tuyo, tesoro.
Quizano- ¿Y qué playa se ve al fondo?
Quizasi-  Es Chernobyl , la más próxima, voy sólo  el fin de semana.
Quizano - Yo siempre a una lejana, en Faro del Mar, Almasaguas se llama. A ver si  vienes un día...
Quizasi- A ver… pero si voy contigo, no estaré pa muchas playas.
Quizano- También hacer el amor en la playa tiene su aquél. En el agua, o en la arena… Tú déjate llevar.
Quizasi- Pero solos, ¿no?
Quizano- Solos no; con los peces. No sabes lo bien que se está en la playa al ponerse el sol.
Quizasi- Si no hace demasiado viento…
Quizano- Hombre, claro, si no hace viento…
Quizasi- Bajo la la luna llena.
Quizano- Bajo una luna  brillante, como la de esta noche, tranquila, nadando entre los reflejos… o embadurnados de arena…
Quizasi- Llévame a esa playa, desnúdame, emborráchame y hazme el amor desenfrenadamente.
Quizano- (Pausa) Te lo prometo, nene, aunque no ya este verano
Quizasi- No, me temo que no, este verano…
Quizano- ¡Ay!, que ya empieza el curso, Quizasí, ¡qué rollo! Todo iba perfecto.
Quizasi- ¡Quizano, la perfeccion no existe!
Quizano- Pero se desea.
Quizasi- Pues manos a la obra. El artista eres tú.
Quizano- Y tú eres mi muso, mi inspiración.
Quizasi- ¡Bah!, no será para tanto.
Quizano- Eres el más bello, sin duda, de todos los que me chatean. Hay musos que son más sanguíneos, los más que abundan son pícnicos, y hasta hay algún leptosómico… pero ningún Quizasí, eres único en tu especie. Y bello, no por raro, sino por bello. El más bello Quizasí.
Quizano- Tú me traspasas, tesoro, me haces el amor con palabras. Tus mensajes  son flechas  que prenden el corazón. 
Quizano- Porque husmeas en mi alma, y levantas mi pene, que surge, de diamante, como un felino entre  la bragueza.
Quizasi- Quiero ver tu fiera erecta entra la maleza de tu vello.
Quizano-Y yo te quiero bello entronizado, con mi cetro entre las nalgas, entre tu vello, mareado.
Quizasi- Me encantará caer mareado. ¡Poséeme salvajemente!
Quizano- Tu culo infinito invadido por mi trascendente falo, cuán carro triunfal penetrando la nave mayor de la iglesia en el día del  Corpus. ¡Ay! , me pierdes, me pierdes, me pierdes…
Quizasi- Me encanta perderme contigo, y que te pierdas conmigo, mmmmmmmmmmmmmmmmmmh….
(Pausa. Quizano abre un brik de leche y Quizasí coge un vaso vacío)       
Quizano- Dónde te gusta la leche?¿Dónde la pongo, mi amor?, en que rincón, en qué monte, en qué llanura, en qué hueco?
Quizasí- Insemíname, cariño,  pero pon sobre todo  en la boca, porque quiero saborearla.
Quizano-  Luego te regaré con oro, marcaré mi territorio por los márgenes de tu cuerpo.
Quizasi- Riégame bien, mi tesoro, quiero todos tus fluidos…
………….. (Quizano escancia a Quizasí, que bebe, extasiado)
Quizano- Mi cibernauta querido, es hora de salir a las calles, Que el tiempo cambia...
Quizasi- Un besazo, mi amor.
Quizano- Adiós
Quizasi- Chao…


lunes, 26 de agosto de 2013

primer cosqui

Me complacería dar un cosqui a  toda esa gente que, de tan educada,  se olvida de ser sincera.

HIMNO A AFRODITA


HIMNO A AFRODITA

¡Tú que te sientas en trono resplandeciente,  
   inmortal Afrodita!
¡Hija de Zeus, sabia en las artes de amor, te suplico,
   augusta diosa, no consientas que, en el dolor, 
   perezca mi alma!
Desciende a mis plegarias, como viniste otra vez, 
   dejando el palacio paterno, en tu carro de áureos atalajes. 
Tus lindos gorriones te bajaron desde el cielo,
   a través de los aires agitados por el precipitado batir de sus alas.
Una vez junto a mí, ¡oh diosa!, sonrientes tus labios inmortales, 
   preguntaste por qué te llamaba, qué pena tenía, 
   qué nuevo deseo agitaba mi pecho, 
   y a quién pretendía sujetar con los lazos de mi amor.
"Safo", me dijiste, "¿quién se atreve a injuriarte?
   Si te rehuye, pronto te ha de buscar;
   si rehúsa tus obsequios, pronto te los ofrecerá él mismo.
Si ahora no te ama, te amará hasta cuando no lo desees".
¡Ven a mí ahora también, líbrame de mis crueles tormentos!
¡Cumple los deseos de mi corazón, no me rehúses tu
   ayuda todopoderosa! 

(SAFO DE MITILENE, LESBOS, SIGLO VI A.C.)

El sevillano



El sevillano, Acrílico, 40x30cm.

domingo, 31 de marzo de 2013

Taxi negro

Un taxi de ventanas negras
 Muerte y resurrección
 Los días ponen vallas entre el miedo
 Muerte y resurrección
 Asfixiar al odio no es tan fácil
 Muerte y resurrección
 Investigo a Cristo entre dos ángeles
 Muerte y resurrección
 ¿Es posible levantarse un día ligero?
Muerte y resurrección
 ¿Sin miedo, sin rencores, ni tristeza?
Muerte y resurrección
 ¿Blanco, sonriente, confiado?
 Muerte y resurrección
 Ronda esta imagen mi cabeza:
 Muerte y resurrección
Cristo entre dos ángeles sentado
 Muerte y resurrección
 Muerte y resurrección
 Muerte y resurrección



lunes, 22 de octubre de 2012




Me debe algo esta vida
Que no acaba de conceder.
Un vacío  es que me mata,
Y que aún no acierto a entender.